sábado 31 de octubre de 2009

Con mi paracetamol de 600mg en el bolsillo

Claro que...una tontería así no nos va a impedir ponernos los zapatos nuevos y echarnos a la calle a pasear.
Que tengáis un buen sábado!

Ten amigas para esto

38,2, ojos vidriosos y una sensación rara en la garganta y la culpa la tienen estas dos que han venido aquí a pegarme sus viruses.
Quedáis vetadas!

viernes 30 de octubre de 2009

Los borrachos y los niños dicen la verdad

Mare mía, dice mi hermana que enseñe la moña del pantalón.
Porque la niña se me ha quedado dormida y yo me he tomado una copita, que si no...
Menea el pandero, mujé
ese pandero gordo, mujé...


Repantinguémonos

Os he contado que la primera palabra que dijo mi hija fué asseituna?
Es que otra cosa no, pero culinariamente la niña es un chollo, le gusta casi todo, se lo come todo y rebaña el plato sin rechistar.
Yo nunca he entendido bien qué es eso que cuentan algunos padres de sus hijos que no les comen, que si no quieren esto o lo otro, que si comidas especiales y alimentos disfrazados.
La mía, a los cinco o seis meses, cuando otros de su edad aún ni tomaban sólidos, un día que su padre y yo dejamos un plátano encima de la mesa, lo trincó y empezó a morderlo con piel y todo.
En homenaje a San Viernes, hoy le he preguntado que qué le apetecía de cena y me ha contestado: piscolabis mamá, galletitas saladas, aceitunas, panchitos, tacos de queso, crudités de verdura y salsa de yogur para mojarlas...y yo encantada de la vida, sin tener que encender un fogón.
Fanta para ella y vinillo para mí.
Qué os pongo a vosotras?

No lo puedo evitar

Claro que tiene a quien parecerse en eso de colocarse cachivaches en la cabeza.

Mi pequeña Bo Derek

Este aparatito tiene la culpa de que yo haya llegado tarde al trabajo y ella al colegio las últimas tres mañanas, pero no sé de qué me quejo, si se lo he comprado yo.

jueves 29 de octubre de 2009

Lo que queda del día

Regresar a la vida cotidiana, entre otras cosas, significa:

-Ponerse el disfraz de bibliotecaria y hacer como que te interesa tu trabajo.
-Pasar la mañana de reunión en la ciudad vecina, llevarse el punto y aprovechar para tejer unas vueltas en el bus y notar al bajar del mismo cómo el frío seco del invierno escandinavo te corta las mejillas.
-Que te encasqueten el último turno del mostrador de préstamo, salir del trabajo a las cinco y que ya haga una hora que es de noche, llegar tarde a por la niña y que ésta al verte (y delante de la profesora) exclame: mamá, yo soy como tú, una freak del ordenador!
-Preparar la cena, ducharse, ir al trastero a por el disfraz para la fiesta de Halloween del colegio, echar mucho de menos a alguien, ansiar el próximo encuentro, sentarse con una taza de té al lado y el portátil en las rodillas y escribir una entrada en esta pequeña vida paralela que es mi blog.


Volver

Quizás un jueves como hoy sea el día perfecto para volver a hacer una entrada, no tanto apoteósica como añorada y en la que os cuente cosas como que en la última semana he desconectado de casi todo lo que tiene que ver con tecnologías y me he dedicado a vivir la vida de pleno, a viajar, a encontrarme con seres queridos, a disfrutar de placeres varios y, en definitiva, a reiniciarme como bloguera y, creo que, también como persona.
Si os digo que he pisado el suelo de cuatro países distintos en unos pocos días, que he comido chanfaina, bacalhau dourado, pinchos de tortilla y hornazo, que he bebido San Miguel, vinho verde, vermú y café con leche en tacita blanca y azucarillo al lado, que he recorrido muchos kilómetros pero que me han llevado y me han hecho sentir como una princesa todo el rato, que he conocido a gente nueva, que me he visto con quien yo creo es el principio de una buena amistad (si no por otra cosa, porque a la hora de conocernos ya fuimos juntas al baño en el precioso Café de Oriente) y que incluso me dió tiempo a merendar en la estación de trenes con una parte de mi family, que he destrozado tres pares de tacones, dos de andar por callejuelas de piedra y un tercer par bailando sobre cáscaras de cacahuetes hasta altas horas de la madrugada y que al llegar a casa mi hija me esperaba con una veintena de dibujos en los que ponía mamá te quiero, me creeréis entonces cuando os digo que no pasa nada...malo?
Ah y no me hizo falta comprarme ni un sólo zapato, pues ya iba con uno que encaja justo en la medida de mi horma.
Me alegro de estar de vuelta.















































martes 20 de octubre de 2009

Reiniciar

Voy a tomarme un tiempo de descanso.
No pasa nada.
Vuelvo pronto, vale?

domingo 18 de octubre de 2009

Más cosas que hacíamos los domingos

No nos echábamoss rímel y esperabamos a que llamase desde una cabina el novio que estaba haciendo la mili en Pernambuco.
Nos decíamos cuatro tonterías y hasta el domingo que viene, con suerte, no volvíamos a saber de él.
No teníamos ni idea de lo que era Internet, pero sabíamos escribir cartas perfumadas y esperar pacientemente las respuestas.

Pues no ha cambiado nada el cuento...

Durante las dos primeras décadas de mi vida, los domingos para mí fueron sinónimo de: las comidas en familia, el arroz con conejo para veinte, las sobremesas interminables, los gritos de mis sobrinos, el malhumor de mi padre al despertar de la siesta, las rencillas entre los hermanos, mi madre poniéndole los rulos a mi tía, el sopor en verano, las castañas asadas en invierno, combatir el tedio jugando a la lotería, hacer la tarea deprisa y corriendo por la noche, preparar la ropa del cole para el día siguiente, el largometraje de la 1, la imposibilidad de conciliar el sueño a la hora de siempre y la sensación inconfundible de que hace nada era viernes y que aún queda mucho para el próximo fin de semana.
En mi vida actual los domingos son sinónimo de ir a IKEA a comprar velitas.
Claro que también pudiera ser que no tuviese ni para velitas y entonces ya sí que íbamos apañaos.

Pues eso, que mejor piel con piel

Aayooh
I'm tired of using technology aye, why don't you sit down on top of me.
Aayooh
I'm tired of using technology aye, I need you right in front of me.

sábado 17 de octubre de 2009

Autobronca

Hace algunos años, una amiga me introdujo el término procrastinación, que de manera breve, no es otra cosa que dejar para mañana lo que puedes hacer hoy.
Siempre he sido poco perezosa y bastante disciplinada, así que en aquel entonces no supe comprender cómo alguien podía ir posponiendo sus tareas tanto que éstas se acumularan y resultaran aún más difíciles de hacer, pero llevo un tiempo en el que, no sé si por la edad o las circunstancias vitales, no acabo de cumplir las pequeñas metas que diaria o semanalmente tengo que hacer.
Este fin de semana me he hecho un plan y varias listas con tareas y cosas que tengo que resolver.
Hasta ahora he cumplido la primera mitad y dentro de un rato me pondré con la segunda.
Y vosotras? Cómo lo lleváis?



viernes 16 de octubre de 2009

Cosas que me ponen de buen humor

-Encontrar un libro que me haga desear llegar a casa para seguir leyéndolo.
-Despertarme por la mañana y descubrir que he podido dormir más de tres horas seguidas.
-Dar un paseo muy largo y notar el frío seco en las mejillas.
-El primer mordisco a una manzana.
-El sonido de los huevos cociéndose en la cocina.
-Que me manden canciones para que las escuche cuando vaya el gim.
-Tener todo el tiempo del mundo para arreglarme.
-El olor a tierra mojada, cuando llueve en verano.
-Recibir cartas escritas de puño y letra.
-Seguir entrando en aquel vestido de la talla 34.
-El primer día sin fiebre, después de haber estado enferma.
-Hacer como que soy cantante de ópera y cantar La Bohéme, cuando nadie me oye.
-Entrar en un estado casi meditativo, cuando tejo calados.
-Los tequieros correspondidos.
-Bailar hasta que me duelan los huesos.
-El ronroneo de mi gata esos días en los que nadie más que ella me espera cuando llego a casa.
-Entrar en el ropero y contemplar mi colección de tacones.
-El tacto del nylon al deslizarse por mis piernas.
-La mañana del viernes, en la que aún hay todo un fin de semana virgen por delante.
-Repasar mi álbum de fotos y ver que a los 10 años ya apuntaba maneras.



jueves 15 de octubre de 2009

Glamour poco, a gusto un rato

Es esto lo que llaman el estado del bienestar sueco?

miércoles 14 de octubre de 2009

Claros indicios de que va para gótica

-Recibe una invitación de cumpleaños que es una tarjeta rosa con purpurina y el dibujo de una princesa y exclama: mamá, mira qué tarjeta tan fea, a mí me hubiese gustado negra y con un esqueleto!

-Para la fiesta de Halloween de su cole quiere disfrazarse de Emily, la novia cadáver.

-Su madre con la baba caída y la voz de idiota le dice: cómo está hoy mi princesita? y ella responde: no me llames princesita, llámame calavera o murciélago.

Presidente Zapatero, tiene algún consejo que darme?

Qué hicimos?

Ella, con un poco de ayuda, esta decoración de Halloween...

























...y yo, sin ayuda, terminé este conejito rosa que voy a regalar.

martes 13 de octubre de 2009

Día doce más uno (por si acaso)

Esta tarde:
Fuimos a nuestra tienda de manualidades favorita para hacer acopio de materiales nuevos con los que crear.
Alma estrenó su abriguito nuevo y exclamó: mamá, por qué te vistes tan rara? cuando me vió ataviada con vaqueros.

Cuánto cuesta ponerse enfermo en Suecia?

Aunque depende un poco a veces del convenio que tenga la empresa o entidad, las reglas cuando te pones enfermo o te das de baja en este país son más o menos así:
La primera semana no necesitas justificante médico alguno, sino que es a partir del octavo día cuando tienes que presentar un parte en el que un médico autorizado confirme que no puedes trabajar y por qué.
El primer día que faltas al trabajo te lo descuentan entero del sueldo. Esto se llama karensdagen o día de carencia y es una manera de evitar que la gente se ponga "mala" sólo el lunes o el viernes o un día en el que retransmitan en la tele algún acontecimiento deportivo importante. A partir del segundo día recibes entre el 75 y el 80% de tu sueldo (esto depende también un poco del convenio que se tenga). Las dos primeras semanas de tu ausencia laboral las paga el empresario o entidad que te da trabajo y a partir del décimoquinto día, se hace cargo la seguridad social.
Si es tu hijo o hija el que se pone malo, el padre o la madre tiene derecho a quedarse en casa con el niño hasta que éste cumpla los doce años todos los días que necesite. No existe el día de carencia, sino que la seguridad social (y no el empresario) te paga desde el primer día de enfermedad del niño el 80% de tu sueldo. Hay que presentar un justificante de la guardería o colegio en el que se confirme que el niño no ha asistido a clase esos días.
Si necesitas atención médica, lo normal es llamar primero al ambulatorio o centro de salud más cercano. Es inusual que te den cita con un médico directamente, sino que primero vas a a la consulta de una enfermera/o especializada y a partir de ahí te remiten si se cree pertinente a un médico especialista o al hospital.
La consulta con la enfermera cuesta 10 euros y con el médico 30 (es una manera de asegurarse que la gente no vaya al médico "porque sí"), pero hay un tope de 100 euros al año, a partir del cual ya no pagas nada. Si tienes que permanecer ingresado en el hospital, cuesta unos 10 euros al día, que básicamente son para pagar la comida. Hasta los 18 años, el ingreso o la consulta tanto con médicos como con dentistas y oculistas es gratuita y a partir de los 65 el precio está rebajado.
En el caso de los medicamentos, se paga su precio total (exceptuando algunas enfermedades crónicas como por ejemplo diabetes tipo 1 para la que todo es gratuito) pero hay también un tope de unos 200 euros por año, a partir del cual no necesitas pagar más.
Según algunos convenios, como por ejemplo el de la Universidad donde yo trabajo, te devuelven una parte del dinero gastado en ingresos en hospitales, consultas médicas y medicamentos.
Más o menos así funciona aquí la cosa.
Lo cierto es que hace tanto tiempo que no vivo en España que ya no sé cómo es allí.

lunes 12 de octubre de 2009

Ni tres en un burro

Esta mañana amanecí de nuevo con el ojo hinchado, pero creo que ya sé a qué se debe tan extraño fenómeno.
Ya sabéis que padezco de insomnio y, en mis noches en vela, una de las pocas cosas que me pueden hacer conciliar el sueño es leer.
Leo en la cama y como, además de miope perdida, tengo astigmatismo galopante, tiendo a guiñar el ojo derecho para corregir así el defecto de la córnea.
Puedo pasarme hasta un par de horas así sin darme cuenta.
Misterio solucionado.
Gracias, Démo Holmes!

A ver quién es el guapo/guapa que responde

Listado de algunas de las preguntas que mi hija me ha formulado las últimas semanas:
-Pueden los tiburones comer fuego?
-Qué pasa si las bacterias que hay en el agua de la piscina abren los ojos? Les escuece el cloro también?
-Cómo es de grande el universo?
-Qué pasa si me como una lombriz? Y si me como dos?
-Cómo será de grande mi barriga cuando yo tenga un bebé dentro? Chocará contra la pared?
-Se puede ser dentista, veterinaria, bióloga y artista a la vez?
Una, dos y tres, responda otra vez!

domingo 11 de octubre de 2009

Qué rollo!

Siguiendo el sabio consejo de mi peluquera para intentar hacerme los rollitos, me recorrí medio Estocolmo la semana pasada buscando los famosos rulos de gomaespuma con los que moldear el pelo mientras duermes.
























Amigas, este es el aspecto que ofrecía ayer noche.
No estoy ni medio normal, vamos.



















Intento arreglarlo con un poco de pintalabios, pero ni por esas.
Rizarme el pelo no sé si me lo rizarán pero mejor método anticonceptivo no creo que se haya inventado.
No hay macho en la fauna animal ni vegetal que quiera procrearse ante semejante imagen.



















Después de una noche de perros y apenas sin dormir a causa de los chufitos, éste es el resultado: unas tímidas ondas que me duran un cuarto de hora y una torticolis de espanto.
























Cuando terminé de vestirme no quedaba ya ni rastro de mis bucles y no tuve más remedio que tirar, una vez más, de mis socorridas florecitas.

Démo: 1, Rollitos: 0.

Las tengo todas...

...y cuando sea mayor y rica me compraré una de esas profesionales que tienen en las cafeterías.
A ver si adivináis con cuál he hecho el café hoy...

sábado 10 de octubre de 2009

Es un fin de semana como todos

Toc, toc!
Hay alguien ahí o estáis todas de puente?
Nosotras fuimos a la ciudad vecina, donde, por una casualidad, nos encontramos con Teresa, que tampoco vive allí. La última vez que la ví llevaba a su hijo en el vientre y ahora el niño incluso camina ya.
En H&M además tenían unas rebajas excepcionales este año, debido a que el otoño ha sido bastante caluroso y la ropa de esa temporada no se ha vendido.
Encontramos un precioso abriguito morado para Alma.
Yo me compré una cafetera nueva y estrené mi boinita fucsia-azul.

Supercalifragi....

Alguien me dió un chivatazo diciendo que en una de las tiendas de El Ejército de la Salvación había unas botas vintage de cordones y de mi número.
75 coronas suecas o 7,5 euros me costó el festín.
Ya véis, amigas, que en esta vida no todo es negro, a veces también es marrón.

jueves 8 de octubre de 2009

He vuelto a las andadas

Venga, combinación de colores imposible, que tengo ganas de polémica hoy!

Tinytoad...qué?!

La descubrí hace un par de meses y me tiene enamorada.
Sus boinas, sus outfits, sus fotos y todo lo que vende en Etsy, simplemente me encanta.
Os animo a que le echéis un vistazo.

miércoles 7 de octubre de 2009

El césped no siempre está más verde en el jardín del vecino

Hoy:
Salí de casa a las 7.40 de la mañana, dejé a la niña en el cole, me fuí de médicos, llegué al trabajo, solucioné asuntos por teléfono, pensé mucho en los acontecimientos de mi vida, seguí trabajando, recogí a la niña, fuimos a clase de natación, a la salida nos hicimos una foto con el móvil , pasamos por el super, llegamos a casa casi llorando de hambre, las camas estaban sin hacer, la mochila llena de ropa sucia, olía a cacas de la gata y aún estaban sin fregar los cacharros de la cena de ayer y el desayuno de hoy...y sabéis qué?
No pasa nada.
No para absolutamente NA-DA.

Comentario número 41

Anoche, una mano inocente sacó el número 41 de 65 que participaban en el sorteo del gorrito.
El número 41 se corresponde a este comentario (no cuento los míos, claro).
Enhorabuena y si te pones en contacto conmigo via mail (lo encontrarás si pinchas en mi perfil), te lo mando enseguida.

Anónimo dijo...
Pues mi admiración va hacia todas la mujeres que que sufren y luchan contra la "invisibidad" hacia todas las que tienen la necesidad de esa "habitación propia" de la que nos hablaba Virginia Woolf, hacia las que aun teniendolo difícil lo intentan, da igual que lo consigan o no, porque para invisible es lo que está pero solo alguno ven, y para captarlo se necesitan unos ojos y oidos atentos, un abrazo entre el amor el respeto, la apertura al asombro y sobre todo la urgente voluntad de no mentirse.
5 de octubre de 2009 9:41

martes 6 de octubre de 2009

Lazarilla

En mi particular cruzada por que la niña aprenda el idioma de Cervantes, he hecho con ella un pacto: cada vez que diga una palabra en español, pintará un palote en su libreta y por cada diez, tendrá un caramelo más el fin de semana.
La cosa va rápida, amigas, pues cuenta todos los síes, los mamás y los vales.
En lengua española no sé, pero en picaresca, yo le doy un sobresaliente.

Donde dije Laura Ingalls, digo señorita Rottenmeier




















Por primera vez en mucho tiempo, voy a hacer una ficha técnica de lo que llevo puesto, precios incluidos:

Camisa: H&M, 5 euros.
Falda plisada vintage comprada en Estocolmo: 4 euros.
Rebeca roja del Zara de Cartagena: 7 euros.
Medias: Calzedonia, 3 por 10 euros, o algo así.
Capita de pata de gallo (del año catapún-chimpún): Cubus, 10 euros.
Bufanda negra: por dios, la de años, como para acordarme!
Boina tejida por mí: si cuento el valor de mi trabajo, valdría más de 200 euros.
Guantes de terciopelo morados del Blanco de Cartagena: 1 euro.
Bolsito nuevo de Monki: 18 euros (qué dineral!)
Gafas antiguas que las nuevas me hacen daño.
Botas: véase el post anterior.

Amor a cuarta vista

Las ví por primera vez el invierno pasado, pero entonces costaban 60 euros y, por una extraña razón, a mí me da la risa floja cuando pienso en gastarme eso en unos zapatos.
Después de Navidad estaban rebajadas a 40. Las miré, las palpé e incluso me las probé pero pensé, bah, las pondrán más baratas.
En verano, cuando estuvieron aquí mi hermana y mi sobrina, las volvieron a sacar en las rebajas, esta vez a 30 euros. Creo incluso recordar que a mi sobrina también le gustaron, pero entonces no había mi número.
Hace un par de semanas, en uno de esos recorridos comolaquenoquierelacosa que me doy por las zapaterías del centro, allí estaban, un par suelto, en una cesta con restos, todo a 9 euros y...era mi número.
Cuando, con la boca seca y el corazón saliéndoseme por la boca de la excitación, fuí a pagarlas, la dependienta me dijo que si quería sacarme la tarjeta de clienta de esa tienda, que me hacían un diez por ciento en la primera compra.
Dicho y hecho, por algo menos de 8 euros fueron mías.
Son de piel, comodísimas, me sirven para el invierno con una plantilla térmica por dentro y además traen cordones negros de repuesto por si quiero cambiarlos.
Quien da más por menos?

lunes 5 de octubre de 2009

Pero un beso de amor, no se lo doy a cualquiera

Puede que por vivir en una sociedad en la que no es costumbre saludarse besándose no se me considere una persona especialmente besucona, pero lo cierto es que me gustan los besos y mucho.
He aquí mi particular catálogo:

-El primero: me lo dió Jose, que tenía 6 años, el pelo lleno de bucles y un lunar en la mejilla.
-El más puro: el que dí en la cabecita apepinada de mi hija, nada más nacer.
-El más frívolo: los dos besos en el aire que se dan cuando te presentan a alguien que normalmente no vas a volver a ver.
-El más romántico: el que nos dimos el padre de Alma y yo, cuando nos declararon marido y mujer.
-El más húmedo: en la ducha.
-El más erótico: en la nuca.
-El más secreto: donde nunca antes alguien te ha besado.
-El más cálido: el que se da al llegar a casa, después de un paseo por la nieve.
-El más picante: el beso con snus.
-El más espontáneo: el que me dió hace un par de semanas un chico que me sacó a bailar. Cuando terminó la canción me dió un beso muy rápido y sudoroso en la mejilla.
-El más natural: el de buenas noches y buenos días.
-El más dulce: cuando se comparte un trocito de chocolate.
-El más deseado: un beso robado, en un aeropuerto, cuando alguien que tenía delante por primera vez, no se pudo contener.
-El más esperado: uno que no me han dado todavía, el que me convertirá en princesa y me hará sentir plenamente feliz.

Haz tú también inventario de tus besos!

domingo 4 de octubre de 2009

Modelos de mujer

Varias horas en un tren dan para crochetear un gorrito.
La flor es de quita y pon y todo está hecho con lana de alpaca 100%.
Si te gusta, pude ser tuyo, da igual en qué lugar del mundo vivas.
Sólo tienes que dejar un comentario en esta entrada, contándome a qué mujer/mujeres admiras y por qué.
Tienes hasta mañana lunes a las 12 de la noche para participar en el sorteo.
Venga, cuéntame!

Poesía callejera

En una conocida calle de Estocolmo se pueden leer frases famosas del dramaturgo sueco Strindberg.
Si una saca fotos de algunas palabras por separado, puede construir su propia poesía.
Esto es lo que me salió a mí:

AMAR


















TODA LA VIDA


















COMO UN DIOS


















ESO HAGO YO

jueves 1 de octubre de 2009

Tren de vida

He de ausentarme por unos días.
Sed felices, amigas, y recordad que lo importante no es tratar al prójimo como te gustaría que te trataran a tí, sino como el prójimo quiere ser tratado.
Hasta la vuelta!

Cosas que me recuerdan a mi infancia

Mi mano sobre la arena caliente de una playa de Melilla.



















El matiz naranja del sol africano.

















El dulzor de las mandarinas de Marruecos.



















El vapor del asfalto ardiente.

















El temor a los gigantes cabezudos de la feria de mi barrio.



















La colonia Joya de mi madre.
























El jabón Heno de Pravia pegado a la loza del lavabo.
























El colgante regalo de mi primer novio.
















Los besos robados.





















Y la ilusión de hacerse grande.
























Y a tí?
Qué te recuerda a la tuya?
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