martes 31 de mayo de 2011

Se llama Bruno

He hecho un marcapáginas con cara de sinvergüenza.



lunes 30 de mayo de 2011

De pepinos y cup-cakes

Hoy tenía un par de recados que hacer y, antes de recoger a mi hija, pude disfrutar de un pequeño momento de relax tomándome un cafelín.
Me llevé el ganchillo, pues me he enviciado con los hilos de algodón y, conociéndome, no pararé hasta agotar todos los restos que me quedan.
Hoy tocaba el azul.


Presumí de lacito de plástico regalado...


...de funda para el móvil no regalada pero muy visible, que era el objetivo...


...y me pedí un cup-cake de esos, talla mini, que tan populares son y seré yo muy burra o no sé, pero no me pareció más que una simple magdalenita a la que habían decorado.
Eso sí, el papelillo de lunares, monísimo, eh!


Me cubrí el moño con una redecilla roja, ni que decirlo tiene, ganchilleada por mí.


Llevé chaqueta de flores con mangas francesas más bolso añil...


...y perlitas rosas en los lóbulos.


Poco más, amigas, sólo que tengáis cuidado con comer pepinos españoles que parece ser que ultimamente están de muerte.
Yo, por si las moscas, esta semana me atendré al pepino sueco que tampoco está nada mal, oye.

A la venta

Vendo estos botines que tantas habéis dicho que os gustan.
A mí también me gustan, de hecho me encantan, pero me quedan pequeños. Por mucho que yo quiera, apenas puedo andar con ellos, así que si hay alguien que los quiera acoger, por 35 euros, incluidos los gastos de envío a Europa (a América también los podría mandar, pero tendríamos que negociar el precio) pueden ser suyos.
Me los he puesto tres veces y sólo una de ellas en la calle, las tapillas están sin gastar, el tacón es de 10 cms e imita a la madera, son de material sintético y están comprados en una web de China, de ahí la diferencia de la talla, creo.
Pone que son el número 41, pero no es correcto, yo tengo el 41 y me quedan pequeñísimos, son un 40 y yo me atrevería a decir que con plantilla le quedarían bien a una que tenga el 39 también.
Si os interesan, dejádme un comentario aquí.
Podéis verlos también aquí, aquí y aquí
Ah y Anita también los tiene!

domingo 29 de mayo de 2011

Día raruno (a pesar de la abolición de la esclavitud)

Así me puse después de hacer la compra y para la comida del día de la madre (si me véis rara, es que apenas me he maquillado hoy) y así me he pasado el día detrás de mi hija y su amiga, que básicamente se divierten entrando y saliendo de casa cada dos por tres, comiendo, expandiendo cosas por todas partes y pidiendo lo imposible por si acaso cuela.
Bueno, eso y que  a intermedios he estado ganchilleando con restos de hilos de algodón un proyecto que ya he bautizado como "tortilla francesa con jamón de york".
No, si cuando me da por algo, soy temible...



Ni agua para los elefantes

El ruido de taladro que llevo escuchando los dos últimos días no era, como yo creía, la revancha de mi vecino por el escándalo que monté yo la semana pasada.
Era que justo en la explanada que hay al ladito de mi casa han montado un circo, el mismo, mucho me temo, que el año pasado mi hija y yo vimos también montar por la mañana y desmontar por la tarde porque no había público que quisiese visitarlo.
A mí el ambiente circense me pone terriblemente triste. Miro las caravanas y los animales que parecen tan cansados y veo a la gente que trabaja allí, hombres, mujeres y niños y pienso en sus peculiares sinos, en sus historias hasta haber llegado ahí, en cómo de melancólica debe de ser esa vida errante, de un lado para otro, sin más hogar que las dos paredes gastadas de una roulotte, sin más futuro que el próximo destino y sin más esperanza que la de mediollenar la carpa esa tarde.
A mi hija también le da pena, sobre todo de los animales. Al ir a comprar hemos visto a los caballos pastando y una jauría de perros caniches en una jaula, nos hemos mirado las dos y hemos dicho: no, no iremos al circo este año tampoco...
Hoy es el día de la madre en Suecia, por cierto.

sábado 28 de mayo de 2011

Una parte de jabón y nueve de agua

Después de hacer magdalenas la cocina hay que limpiarla y es infinitamente más divertido hacerlo si se estrenan guantes, cepillo y difusor, todo conjuntado.
La mayoría de los jabones lavavajillas están excesivamente concentrados. Evidementente el vendedor quiere que gastemos el máximo posible, pero, a no ser que tengáis las sartenes pringaditas de grasa, no hace falta usar tanto.
Un truco que yo tengo es que mezclo un poco de lavavajillas con agua y lo tengo en una botellita con spray. De esta manera gasto mucho menos y encima soy buena con el medio ambiente.

Unos cocos

Ayer tarde comenzamos nuestro fin de semana haciendo unas magdalenas de coco que degustamos mientras veíamos por enésima vez la primera de los piratas del Caribe.
Batir dos huevos junto con una tacita (de las de café solo) de azúcar, un yogur de coco (o de lo que sea, que no se nota), una tacita de coco rallado y cien gramos de mantequilla derretida, pero no caliente. En un bol aparte mezclar tres tacitas (300 ml) de harina de trigo, dos cucharaditas de azúcar avainillada y dos de levadura (tipo Royal).
Mezclar todo sin batir demasiado y vertir la masa en papelillos de magdalenas (a nosotras nos salieron diez).
Si se quiere, poner en el centro de cada una un cuadradito de chocolate con leche.
Hornear a 225 grados durante 10 minutos.
Que las disfrutéis!

viernes 27 de mayo de 2011

Supermegaguay

Yo no sé vosotras, pero yo no estoy acostumbrada a que me inviten a fiestas de esas supermegaguays, con champán, recepción en el jardín, gente del mundo de la blogosfera y de los medios de comunicación, bufé y barra libre, disc-jockeys de la cultura hipster y pista de baile donde ponían canciones de The Smiths, pero ayer tuve esa gran suerte y este fue el modelo tan gótico que me salió.


jueves 26 de mayo de 2011

Con lunares

Con pocos medios se puede cambiar el aspecto de una casa.
Ayer por ejemplo, fuí a la famosa tienda y compré un sinfín de cosas para reemplazar otras que están muy gastadas por el uso o que, a estas alturas, tengo demasiado vistas.
Ya os enseñé la orquídea (con su difusor del mismo color porque le encanta ducharse) y hoy os muestro mis cortinas, de lunares azules, que me alegran el salón y que me gustan mucho, mucho.

Dónde meto tanta cosa?

En la entrada de más abajo Ainara me hace un comentario que muchas otras personas, tanto en el blog como en mi entorno, me han hecho antes, así que le voy a contestar aquí.
La primera pregunta es fácil de contestar: no preparo casi nunca la ropa el día anterior (lo hacía hace años pero, además de que me visto según el humor, el clima tan imprevisible de este país me ha hecho desertar), no dedico a arreglarme mucho más de veinte minutos por las mañanas (incluido maquillaje y peinado) y casi siempre el outfit está mucho menos pensado de lo que aparenta. El truco está en que todo mi armario se compone de este tipo de prendas, es decir, yo sólo tengo vestidos, faldas con vuelo, blusas con lazo, zapatos de tacón y miles de complementos. No hay casi riesgo de que yo salga a la calle con unos vaqueros y una camiseta porque no los tengo y si me pongo "lo primero que pillo" no puede ser otra cosa que eso, un vestido vintage, una falda de capa o una blusita, pues no tengo otro tipo de prendas más que un pequeño cajón donde guardo ropa de trabajo (tipo montar estanterías, taladrar las paredes....etc), gimnasia o para limpiar en casa.

La segunda pregunta también me la ha hecho mucha gente: dónde metes tanta ropa, zapatos y complementos?
La respuesta está en parte relacionada con lo anterior que acabo de contar, porque no tengo tanta ropa como parece, de hecho, estoy segura de que tengo la mitad de lo que una mujer de mi edad interesada por su aspecto físico pueda tener, pero, no tengo nada que no me ponga, prenda que no uso, prenda de la que me deshago, no tengo llamados "calentadores del armario", es decir, ropa que se guarda por si acaso,  ropa que está a la espera de que se ponga de moda otra vez o ropa que nos quedará bien cuando adelgacemos esos dos quilitos que nos sobran. En mi armario no hay nada de eso salvo alguna pequeña excepción de alguna prenda que tenga un especial significado para mí, lo demás sólo y exclusivamente cosas que uso, así que, en total, no es tanto como parece.
Ya he contado antes y habéis visto en fotos que yo vivo compact living, que mi piso tiene sesenta metros cuadrados y un sólo dormitorio que es de mi hija, así que mucho espacio no tengo, por eso no puedo guardar nada "en caso de".
Tengo la ventaja de que este pisito dispone de un vestidor, que no es muy grande pero que lo tengo muy bien aprovechado, además de ahí, guardo mi ropa en estos dos armarios (sólo la mitad, porque la otra mitad la tengo para ropa de cama, manteles, cortinas, etc) que compré y yo misma monté con mis manitas cuando me mudé a vivir aquí.
En el alquiler va incluido un trastero en el que, además de los neumáticos del coche, cajas con cosas de navidad y algunos recuerdos, tengo una barra de esas para colgar ropa y en la que guardo los abrigos y las chaquetas de invierno, más botas altas en cajas, cuando no es temporada.
Otra muy importante regla: cuando entran cosas nuevas, forzosamente tienen que salir viejas. Los zapatos, por ejemplo, casi siempre son un número constante, porque al igual que compro, vendo por e-bay también y la ropa igual, sólo que la dono a tiendas de segunda mano o se la doy a  mi marida para que ella la venda por internet. La ropa y zapatos de Alma que se le van quedando pequeños, salvo algunos recuerdos, se los doy a la hijita de un compañero de trabajo que tiene un año menos.
Por último, vivir en un pequeño espacio requiere ser muy ordenada y pasarse la vida recogiendo si una no quiere que la casa parezca Hiroshima. Yo soy bastante ordenada por naturaleza pero reconozco también que a veces me canso de pasarme la vida quitando trapos y cosas de en medio.
Como dirían los anglohablantes: recogedora is my middle name.

miércoles 25 de mayo de 2011

Danversionada

Aseguro que no ha sido aposta pero el subconsciente me ha traicionado y, después de la cinéfila entrada de ayer, esta mañana me vestí y me peiné sospechosamente parecido a la malvada Señora Danvers de Rebecca.
Claro que ella seguro que no llevaba medias ni chaqueta verde menta haciendo juego con el macetero de la preciosa orquídea que me he comprado hoy y, vale,  ya sé que no véis las medias verde menta sino blancas pero esto de la cámara, la pantalla y los colores se ha convertido en una cuestión de fé, como la santísima Trinidad y tendréis todos que creer lo que yo diga o no hay más tu tía.
Amén.


martes 24 de mayo de 2011

Escenas inolvidables

El amigo MIDAS me ha pedido que haga una entrada con momentos inolvidables de la historia del cine.
Confieso que es muy, muy difícil hacer algo así por la sencilla razón de que hay que elegir, no se pueden poner todas las que son memorables o han marcado la vida de una de alguna manera, así que hago un pequeño ramillete, así, sin ton ni son, un poco desordenado porque, de verdad, no sabría cuáles son las mejores.

Empecemos con una que ví por primera vez cuando era niña: Rebecca, de Hitchcock, basada en la novela homónima de Daphne de Maurier. La peli entera es una obra maestra, pero el personaje de la malvada ama de llaves y aquella escena en la que desde la escalera jura que quemará Manderley...uf!



Casablanca: otra en blanco y negro que, por el póster que tengo colgado en mi casa, sabréis ya que es de mis favos y bueno, la escena del beso, cuando ella le dice lo mucho que siempre lo ha querido...ay!



Una jovencísima e irreconocible Liz Taylor en Mujercitas se prepara para recibir su castigo. Ésta y la escena en la que Jo viene a casa con la trenza cortada para venderla me hacían llorar cuando veía la peli (y leía el libro) de pequeña.



Hablando de castigos, la escena que quería poner no me dejan ponerla porque es demasiado fuerte, parece ser. En cualqúier caso, es Secretary, una película que me dio a conocer a la buenísima Maggie Gyllendahl y convertirla en una de mis actrices fetiches.


Una de las escenas a la vez más crudas y más bellas de la historia del cine, sobre el minuto cuatro, cuando le corta el dedo con el hacha y ella va tambaleándose, con el vestido arrastrándole por el fango y la música de Michael Nyman de fondo. Para mí, sublime la peli, la música, los actores y toda la historia.
Hablo de El Piano de Jane Campion, claro está.



La vida de la autora danesa Karen Blixten e interpretada por Meryl Streep en Memorias de África contiene una de las escenas más eróticas que he visto jamás: él le enjabona el pelo a ella a orillas del río y ella, bueno, no hay más que verle la cara para darse cuenta de lo que siente...



Qué decir de ésta? Que Richard Gere es en esta escena el culmen de la virilidad y que yo quiero trabajar en la fábrica y que venga mi teniente a llevarme en brazos como a ella. Madre mía!



Creo que esta escena la puse en mi blog en alguna ocasión anterior, pero no importa, porque toda la película, el libro y en especial este capítulo en el que Tita les hace las codornices con pétalos de rosa y Gertrudis, la hermana pelirroja, se vuelve loca y se va en caballo, desnuda, con el capitán, es digna de mencionar siempre que hablamos de momentos inolvidables.



Una película que no es de mis favoritas pero en concreto esta escena, en el carro, cuando la mano de ella golpea el cristal completamente empañado por sus alientos, me parece de las más bonitas de amor de toda la historia del cine.



Escenas musicales podría elegir cientos, pero me quedo con dos: el final de Dirty dancing, cuando Baby por fin puede bailar con su babe y el comentario de la madre de ella cuando están bailando: lo ha heredado de mí!. Genial!



...y por supuestísimo, la otra es la escena de Pulp Fiction, en la que Vincent Vega y Mia Wallace, puestos de todo y parodiándose a sí mismos bailan descalzos al ritmo de Chuck Berry. Yeah!



Otra de Tarantino, Reservoir dogs, donde descubrí a Harvey Keitel y en cuya famosa escena dicen aquella frase de: no nos chupemos las...



Una escena triste pero con mucha fuerza y bonita a la vez: dos mujeres, un destino, una decisión final.
Es la magistral Thelma y Louise.



Para que veáis que a mí también me gustan las películas de acción, os pongo dos escenas que me cautivaron en su momento: Esto es Esparta!!!, en 300, gritado por el imponente Gerard Butler...



...y my name is Gladiator cuando, con el casco aún puesto y toda su sangre fría, Máximo no quiere ante su hermanastro darse a conocer.



Para terminar y quedarnos con buen sabor de boca, dos películas que me han hecho reir mucho: la magistral Amarcord (la música merece casi una entrada para ella sola) y esta famosa escena en la que la voluptuosa donna italiana casi acaba con el pobre jovenzuelo...



...y esta escena de El Banquete de Blake Edwards, en la que el brillante Peter Sellers pierde uno de sus zapatos e intenta arreglarlo y disimular poniéndose una servilleta blanca en el pie, como si nadie se fuese a dare cuenta.
Yo es recordar esta escena y partirme de risa, todo en uno.



Eso ha sido todo
Ya os advertí de que era casi imposible elegir y sintetizar.

Resultados electorales

Sé que la maldita webcam no enfoca el papel y que no se ve el nombre, así que tendréis que creer ciegamente en mi palabra cuando os digo que la ganadora del bolsito es Aloe.
Enhorabuena, guapa, y escríbeme a demoforever1[at]gmail.com.

video

lunes 23 de mayo de 2011

Baldada

Parece que no, pero hacer dos agujeros en una pared de hormigón para colgar esta pequeña estantería que un amigo me ha dado, requiere su tiempo, su par de uñas rotas y su buen taladro, pero bueno, ya está colgada y en ella pondré algunos libros de notas, la lectura de mesita de noche y la balda de más abajo se la reservaré a Alma (estos no son los libros que pondremos, los he cogido sólo para la foto).


Coronando la estantería, un vaso con mi ramillete de lilas que hacen que toda la casa huela a gloria.

Syringa

Hoy llevé la falda de girasoles otra vez y en los pies, ejem...


...es que estos costaban siete euros también Klik hier voor meer gratis plaatjes


Me puse una blusa amarilla.


En el pelo me hice una trenza y...


...de camino al trabajo me paré a coger un ramillete de lilas que, si no lo sabéis, están muy dulces y antiguamente se usaban como sustituto de la miel o para edulcorar el agua de beber.
Mi hija las chupa y le encantan y aquí podéis ver cómo aromatizar azúcar con ellas, si queréis.

Hola caracola

Ella y las amiguitas del colegio han montado una guardería para caracoles.
Según me han contado, en el bosquecillo anexo al cole, y al que salen en el recreo, les han hecho una especie de reserva donde los inflan a comer hojas y frutas y bueno, así de hermosos lucen, pero lo que de verdad la tiene fascinada es la historia que le he contado de su abuela, que mete los caracoles en una cacerola con harina para que se expurguen, los cocina con salsa picante y se los come (y el resto de la familia también, claro).

domingo 22 de mayo de 2011

En tardes como esta

En esta soleada y desidiosa tarde de domingo tengo tres mensajes para vosotros:
1. He recuperado las teje-ganas y le doy a las agujas con avaricia ultimamente.


2. Por siete euros y un sólo par restante, justo de mi número, no podía hacer otra cosa más que traérmelos (son verdes, sí).


3. Me parece a mí que sí, que la cosa es perejil.


Como si todo eso fuera poco, os he hecho además una lista en Spotify de Clásicos que me han marcado a mí de una manera u otra.
Espero que la disfrutéis!

A medias

Donde dije vestido, digo pantalón corto y medias.

sábado 21 de mayo de 2011

En blanco

Si normalmente tengo dificultades para dormir, en esta época del año, que amanece ya a las tres de la mañana, ni os cuento.
La ventaja que tiene levantarse a las cuatro un sábado es que te da tiempo a mirar miles de libros de patrones y manualidades, navegar y buscar ideas en la red e incluso coserte otra pecherita con tira bordada y botones de lunares que, si no me duermo, me pondré con un vestido negro esta noche.

viernes 20 de mayo de 2011

Ahora ya es pasado

Hoy a la hora de la comida me compré un batido de "pina" colada y me senté a tomármelo en un banco al sol.
Ay, esa manicura, lo sé :(


Empecé también a leer un libro que trata de la crisis de los cuarenta, pero...


...me pareció muy aburrido, así que no lo pienso leer.
Bah!


Llevé esa combinación de colores que una lectora, con mucha gracia, llamó tortilla francesa con jamón de York.


Me hice la raya en medio...


...y estrené gafas de sol.


Después de trabajar unas horas más, recogí mis bártulos y...


...me cambié de zapatos y me puse estas sandalias con cuña de madera que caminando no soporto, pero que hoy como voy en bici me van bien.


Así que, al igual que la mayoría de las entradas, ésta también está programada y vosotras leéis esto mientras yo tejo tan ricamente con mis amigas tomando café.

jueves 19 de mayo de 2011

En mi corrala

Hoy me puse por segunda vez (y esta sí que pude salir a la calle con él, sin chaqueta ni nada) el vestido de los pajaritos.
Antes de quitármelo e irme a hacer la colada, que me toca esta tarde, saqué unas fotillos en mi corrala.


Llevé medias de red blancas, botines bicolor...


...y el consabido bolsito, que me gusta mucho y que tiene el tamaño perfecto para meter mi monedero, mis gafas, el lápiz de labios, el teléfono, las llaves y mi bocadillito.


Lo que más contenta me tiene, sin embargo, no es eso, es que por fin, mi trabajito me ha costado, pero he podido controlar la manía de andar todo el día depilándome las cejas y tengo de nuevo pelos donde quiero tenerlos.
Ya no soy la gemela de Ziggy Stardust y que sea por mucho tiempo.
Puf!

500

He visto que el número de seguidores de este blog ha sobrepasado los 500 y para celebrarlo sorteo este bolsito-neceser crocheteado por mí.
Para participar sólo tienes que dejar un comentario en esta entrada.
Ah, y las pinturas no van incluidas, sólo el bolsito!
Suerte y gracias a todos por estar ahí.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...