miércoles 28 de septiembre de 2011

Tartitas de queso con limón para el niño y la niña

Desde el domingo por la noche ni niña está mala con tos y fiebre.
No tiene muchas ganas de comer y para animarla le he hecho estas tartitas de queso, pero ni por esas.

Batir 3 huevos, un paquete de 400 grs de queso de untar, uno de 250 grs de queso tipo quark, una tacita de azúcar y la ralladura de un limón. Verter en moldes o papelillos grandes de magdalenas y hornear a 175 grados durante unos 30 minutos. Dejar enfriar y sacarlos del papelillo. Servir con mermelada (en este caso de cereza) y rallar unas virutas de chocolate por encima, si se quiere.



El caso es que en lugar de niña, mañana viene el niño y espero que sí que le gusten ;)

martes 27 de septiembre de 2011

Moral-eja

A falta de otra cosa más glamourosa, os pongo una foto animada de la ropa que llevé el sábado para una fiesta de cumpleaños (aún!) al aire libre.
Esta falda me la han cosido según mis medidas y mi gusto en Tailandia, a través de una agencia que anuncia en la e-bay sueca y que tiene sus costureras allá donde la mano de obra es inmoralmente barata.
Como el bolso réplica de Chanel también es de allí, se puede decir que mi atuendo ese día era bastante tailandés y he de reconocer que tengo sentimientos contradictorios ante el hecho de mandar hacer una falda a medida y pagar unos 13 euros con gastos de envío y todo, pues me hago una ligera de idea de cuánto les deben pagar a las costureras, aunque por otra parte quiero pensar que es bueno que ellas tengan un trabajo en lugar de tener por ejemplo que robar o pasar hambre, por no hablar ya de esas otras "profesiones" que de sobra todos conocemos...

free graphic for myspace

lunes 26 de septiembre de 2011

Boinas azules

Ésta era más mi idea cuando dije que tenía antojo de pantalones.


Si encima valen dos euros y son la mar de anchotes y cómodos, pues mejor que mejor.


Me los puse con una chaqueta de cuadritos del año la pera y mi boina de lana azul.


En el pelo me hice las ondas románticas y no dejéis de ver este tutorial donde muestran una forma de hacérselas que no necesita ni rizadores, ni rulos, ni lacas, ni secadores y que encima el primer día llevas un recogido monísimo. Desgraciadamente, yo lo he intentado, pero mi pelo es demasiado largo, así que sigo haciéndomelas con la plancha plana, con el pelo recién lavado y totalmente seco y me duran hasta que me lo vuelvo a lavar.


Llevé estos zapatos con cuña escondida y cordones que me salieron requetebaratos, pues sencillamente me los encontré en la estación de reciclaje un día, pero eso ya os lo cuento en otra ocasión.

domingo 25 de septiembre de 2011

El pretérito de andar es anduve

Una de las cosas que hemos hecho hoy ha sido cumplir mi primer objetivo de esta otra entrada.


Nos pusimos los zapatos cómodos...


...y nos adentramos en uno de los bosques cercanos.


Como era domingo y aún no hace demasiado frío, nos encontramos con mucha gente que paseaba o trotaba y a la que, por motivos evidentes, no hicimos ninguna foto.


Para esta tan bucólica ocasión yo llevé la manicura tuerta, con una uña sin pintar, más que nada porque al limpiar los cristales de mis ventanas ayer se me había caido la pintura, pero no pierdo la esperanza de ponerla de moda y hacerme rica.


Mi hija siempre cree haber visto un trébol de cuatro hojas, así que por aquí anduvimos explorando un rato aunque con escasos resultados.


Lo que sí encontramos fue esta hermosa y venenosísima amonita...


y varias ardillas que subían y bajaban de los árboles y que no nos dejaron fotografiarlas.


Ésta es Alma...


...y ésta soy yo con mis nuevas inquilinas; las patas de gallo, con las que estoy en negociaciones para empezar a hacernos amigas.

viernes 23 de septiembre de 2011

Impostora

¿Quién es esta chica que sale aquí hoy y que en nada se parece a esa otra que suele mostrarse?
¿De dónde han salido esos pantalones, ese pelo tan liso y sin moñas, esa carencia floripondil, esos colores tan neutros y, sobre todo, de dónde ha salido esa papada que yo no la he visto antes?



Mi Jaime

Vaya nochecita!
He soñado que me casaba con Jaime Peñafiel.
Estábamos super enamorados y yo me veía sentada junto a él en su trono rojo de metacrilato, el viaje de novios lo hacíamos en una especie de furgoneta hippie, nos dábamos mucho besitos y carantoñas todo el rato.
Aquí con my darling...

jueves 22 de septiembre de 2011

Pattie Dyphusa

Sin comentarios me he quedado yo cuando he ido a recoger un paquete a mediodía y mirad lo que había dentro!
Una amabilísima lectora de Tarrassa, ni corta ni perezosa, me ha mandado el famoso bolso, precioso, sin estrenar y no ha querido ni cobrarme los gastos de envío y, lo que es más, esta tarde tengo una cena de trabajo y pienso estrenarlo.
De verdad que, como me malacostumbréis, me veo pidiendo cosas cada dos por tres, a ver si cae...
GUAU!!!



miércoles 21 de septiembre de 2011

Poder elegir

Es fantástico cuando la temperatura te permite ponerte una boinita simplemente porque necesitas lavarte el pelo te gusta y no porque se te quede la cabeza helada sin llevarla.


Al vestido hace años relagado por Yolandera le cambié los botones que traía por estos otros de corazones.


Las uñas me las pinté color chocolate, con una de las lacas que me han llegado con el pedido de la semana pasada.


El pelo me lo recogí en una coleta al lado, como hacía cuando era pequeña y como, a su vez, le encanta también a mi hija  hacer ahora.

Aire

Ésta es una visión común en el balcón de mi casa: la ropa que me he puesto el día anterior, aireándose.
Siempre me ha dado cosa meter de nuevo en el armario la ropa que he llevado puesta*, que no está sucia, no tiene manchas pero que tampoco está recién lavada, así que lo soluciono de esta manera, la saco al balcón en perchas (mi balcón está techado) y la dejo ahí durante la noche, aireándose.
Es una manera estupenda también de conservar ropa vintage, cuyas telas por el paso del tiempo apenas aguantan un lavado , aunque sea a mano. Es un consejo que se ve mucho en blogs y tiendas especializadas, airear en lugar de lavar.
Cómo haces tú?
*Este método no es aplicable a la ropa de mi hija, que va de pies a cabeza a la cesta de la ropa sucia cada día.

martes 20 de septiembre de 2011

Paseriforme

Después de la desilusión el otro día de no encontrar casi nada que me gustase en las tiendas convencionales, me dí una vuelta por mi favorita de segunda mano y, además de dos pares de pantalones (hasta la cintura) adquirí también, por el equivalente a dos euros, esta falda azul marino con su cinturón y todo porque en azul marino, lo que se dice azul marino, no tenía ninguna.


Hoy me la puse con un top nuevo drapeado (de la famosa tienda con dos siglas, que no me apetece hacerles publi gratis) y una golondrina del más exclusivo y auténtico plástico prendida en la chaqueta.


En la cabeza me até un pañuelo de lunares que compré hace tiempo en la misma tienda y he de contaros una cosa; que como a la vez que compro ropa de segunda mano dono también la mía que no me sirve, me ha pasado ya en más de una ocasión que veo una faldita o una blusita muy mona colgada de las perchas y que cuando la cojo para mirarla bien me doy cuenta de que ha sido mía.
¡Qué cosas tiene esta vida moderna!

¿Quién da más por menos?

Hace ya varios años que persigo el sueño de encontrar unas botas altas, de ante, ajustadas, con tacón alto y fino y sin decorados ni floripondios, algo simple y elegante, ese tipo de botas que lucen solas, que no necesitan más que una falda de tubo y una camisa para quedar impactantes.
Debido en parte a los caprichos de las modas parece ser tarea imposible encontrar algo que se ajuste a mis querencias y...que no cuesten 500 dólares como estas tres preciosidades de Louboutin que aquí os enseño.
¿Me ayudáis?




Por cierto, habéis visto ya la manicura Louboutin?

lunes 19 de septiembre de 2011

Wrap, no confundir con rape

Confieso que me fui de compras después de publicar la última entrada del blog.
Confieso  también que salí llena de buenas intenciones para abrir mi mente, para pensar con un esquema diferente y no irme derechita al rincón de las faldas de vuelo, las camisitas de cuello bebé, las chaquetillas boleros, los lunares, los corazones, las moñas y los volantes.


Me esforcé en quitarme como siete veces las medias y probarme algunos pantalones (quien me conoce sabe que probarme ropa es para mí un método de tortura propio de Torquemada) y no sólo en probar quedó la cosa, sino que incluso me traje dos pares a casa, uno de ellos de esos colgantes, que se veían monos en la modelo pero que desgraciadamente a mí me quedaban como un tiro (de tiro va la cosa, parece) y aún así, les concedí la oportunidad de vérmelos mejor en el entorno de mi hogar, quizás con un par de buenos tacones y una camisita con lazo, qué se yo...


El caso es que ni por esas, que me veo un cuerpo raruno con ellos, que me da la impresión de que se van cayendo, que no sé con qué ponérmelos y que esta misma tarde, por muy cool que se vean en la foto de la modelo, los he devuelto sanos y salvos a su tiendecita y en su lugar me he comprado este otro vestidito wrap que tanto se parece a muchos otros que ya tengo, pero...


...es como dice mi otra mitad, que al que le gustan las tostadas con aceite para desayunar no se cansa nunca de tomarlas y le siguen gustando toda la vida, independientemente de dónde y cuándo.
Por otra parte, reflexionemos sobre el mensaje contradictorio que tenemos que escuchar a veces: si siempre llevas el mismo tipo de ropa, te tachan de ser monótona y no cambiar nunca, pero, si cambias demasiado, entonces, careces de estilo.


Para mí la solución está muy clara, no sé si vale para las demás pero es mi principal regla: ponerme lo que me hace sentir guapa, lo que me hace gustarme, quererme y encontrarme atractiva. Eso es lo que más me importa.


¿Parece demasiado vanidoso necesitar quererse a sí misma y sentir que una es guapa y buena en lo que hace?
Ah, perdón, podríamos ser modestas, no querer destacar y ruborizarnos ante cualquier piropo, pero claro, entonces seríamos unas pacuatas, inseguras, faltas de autoestima y de confianza en nosotras mismas.
¿Con qué os quedáis?

sábado 17 de septiembre de 2011

Básica

Siempre he estado muy orgullosa de aprovechar bien mi armario y ponerme durante muchos años y en muchas ocasiones la misma ropa, que además esa ropa es en su gran parte heredada o comprada en tiendas de segunda mano y que, como no suelo seguir modas ni tendencias, lo mismo me da que se lleve una cosa u otra porque yo voy a mi rollo, pero, ay amigas, he de confesar que empiezo a estar cansada de mi ya muy aprovechado vestuario, que entre que la ropa de la talla 34 ya no me queda bien y que tampoco tengo ninguna intención de que lo vuelva a hacer, que me he puesto las mismas prendas durante más de cinco años (algunas diez) y que ahora es entretiempo, lo cierto es que...no tengo mucho con qué encontrarme guapa y que estoy bastante aburrida de verme siempre con lo mismo.


Falta tanto de inspiración como de las herramientas necesarias para encontrarla, esta mañana opté por un básico: blanco y negro, camiseta de algodón comprada por cinco euros y falda negra también heredada...


...que no deja de tener su gracia con dos cremalleritas en la parte de atrás.


Lo cierto es que arriesgo hacerme tremendamente impopular con esta sentencia, pero ahora que muchas estáis en plena operación vaciado de armario, creo que yo he de ponerme de lleno a hacer lo mismo pero para llenarlo, de cosas nuevas, que me queden bien y con las que me encuentre guapa.


Puede que haya llegado el momento de renovarse.
Eso sí, la moña no me la quita nadie.

viernes 16 de septiembre de 2011

Ausencias y presencias

Una foto en color de la cara de mi hija, otra en blanco y negro que retrata el tatuaje con su nombre y que está hecha por aquel cuyo recuerdo también llevo invisiblemente tatuado. Encima de la pequeña cajonera roja, dos cosas, mi lamparita kitch que pretende emular el art deco y un regalo, un portavelas muy bonito, que me ha mandado un fiel lector y que, de alguna manera, trae a mi casa algo de su preciosa ciudad.
Sueño con visitar algún día esa majestuosa e impresionante catedral, pero hasta que ese momento llegue, la disfruto así, encendida en el salón de mi casa, cenando algo y reflexionando sobre las ausencias y las presencias que le tocan vivir a cada uno.
Feliz viernes.

jueves 15 de septiembre de 2011

Soy atea confesa, pero me gusta una iglesia más que a un tonto un lápiz

Aquí en Suecia es muy común que las iglesias (sobre todo las pertenecientes a otras confesiones religiosas como la evangélica, metodista, baptista, etc.) tengan  un local que haga las veces de cafetería o lugar de reunión tanto para feligreses como para el público en general y que, a mi entender (ya sabéis, sin base científica ninguna, percepción personal y nada más),  tiene bastante poco que ver con el sentido eclesiástico o religioso, sino que funcionan más como una especie de asociación de vecinos/club del pensionista/punto de encuentro para la gente que buscamos un sitio acogedor y agradable donde hacer una pausa y tomarnos algo.
Hay varias cosas de este tipo de sitios que para mí son muy atractivas, por ejemplo, que suelen estar decorados con muebles de segunda mano, donativos u objetos heredados de otras iglesias y que eso los hace muy personales y cálidos.
Otra cosa que me gusta mucho es que la gente que atiende allí suelen ser voluntarios, pensionistas o jóvenes estudiantes que hacen unas horas extras, lo cual implica un trato muy afable y con poco o ningún ánimo de lucro.
Ayer tarde, después de realizar nuestros recados, visitamos el de la iglesia baptista.


Justo porque no hay especial ánimo de lucro, los precios suelen ser más bajos que en las cafeterías más in (esas donde el café te lo sirven en cubos) y, esto ya merece redoble de tambores: los pastelitos, bocadillos y demás comidas que sirven casi siempre son caseros.


Alma se pidió un bollo de cardamomo.


Esto es lo que se llama hincar el diente.


Yo me pedí una bebida de jengibre (no era cerveza aunque ponga beer en la botella) que tenía un sabor fortísimo y que, sinceramente, no sé si me gustó o no, pero me hacía gracia probar algo nuevo.


¡Hola!


Después Alma hizo de las suyas...


...y se sentó a probar diversos sillones del mobiliario.


A la salida vimos que en una de las ventanas había jabones artesanales para comprar...


...y nos lamentamos un poco de no haber descubierto este sitio en verano y habernos sentado en su coqueto y agradable jardín, pero ya lo sabemos para otros años.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...