lunes 31 de octubre de 2011

Elecciones

Acabo de tener, durante el descanso del café, una conversación con una compañera de trabajo.
Alguien preguntaba que si tuviésemos que elegir entre ser muy ricas y ser muy delgadas el resto de nuestras vidas, cuál sería nuestra elección.
Mi compañera no ha dudado en decir que estar delgada, por encima de todo, y no ha servido para nada los argumentos que yo le he dado de que si fuese rica sería fácil ser delgada, que podría contratar a un entrenador personal (uno muy guapo) que viniese a su casa en lugar de tener que ir al gimnasio, que podría tener un cocinero y un asesor dietético que le diseñase los menús sin tener ella ni que hacer la compra ni preocuparse de cocinarlo, que no tendría que trabajar y estresarse y necesitar después consolarse con ese pedazo de tarta porque el día ha sido muy duro y una se merece un homenaje, que podría quitarse de donde le sobra y ponerse donde le falta con ayuda de pinchacitos e intervenciones estéticas.
Nada. No ha habido manera. Por encima de cualquier otra cosa, mi compañera quiere estar delgada.
Yo prefiero ser rica, sin lugar a dudas. Yo no quiero tener sobrepeso y me gusta y debo cuidarme pero no creo en eso de que la delgadez traiga la felicidad absoluta.
La época de mi vida en la que más delgada he estado, con hasta diez quilos menos de lo que peso ahora, fue también la más desgraciada, la más triste y, con diferencia, la más traumática.
Así que no, yo no quiero estar hecha una sílfide antes que otras cosas. Yo prefiero ser tan rica que pudiera dedicarme a la vida contemplativa, que de verdad es lo que me gusta.
¿Qué prefieres tú?

sábado 29 de octubre de 2011

Juro que yo no quería

Estos son los vaqueros de los que os hablaba ayer.


Me gustaron bastante porque tienen la cintura alta, pero un poco menos porque la pata es algo acampanada.


Aunque no voy a negar que lo que acabó de convencerme fue el fabuloso precio: cinco euros.


Me los he puesto con estos botines de ante nuevos, que me ví obligada a comprar de camino a la estación de trenes, ya que a uno de los zapatos que llevaba se le había caído la tapilla.
¡Bendita pérdida!


La chaqueta azul marino la tenía olvidada en el trastero y creo que la compré en una tienda de segunda mano (pero la etiqueta dice que es de Vero Moda) hace más de diez años.


¡Qué paséis un buen sábado!

viernes 28 de octubre de 2011

Este-oeste-este

Mi ausencia bloguera está justificada con el hecho de que, por motivos de trabajo, he estado fuera varios días.
He realizado, junto con un grupo de doce compañeros más, un viaje de estudios a la ciudad de los tranvías, que a vosotras no os dirá prácticamente nada (excepto una, que yo sé que ha estado) pero se llama Gotemburgo, queda en la costa oeste y es la segunda capital de Suecia.
Me llevé la cámara con la batería recién cargada pero he de reconocer que no ha salido del bolso y eso por dos motivos fundamentales: el primero es que el programa era muy intenso y apenas nos ha dado tiempo a más que ir al hotel a dormir y comer entre medias y el segundo es que confieso que cada vez me da más vergüenza hacer fotos, que con el paso de los años me he vuelto más consciente de las consecuencias de hacer fotos en sitios públicos y me da muchísimo pudor hacerlas. C'est la vie!
Sea como fuere, ha sido una visita enriquecedora y ha habido incluso momentos de diversión como una cena en un restaurante turco y como un nosecomomehapasadoesto pero había un dos-siglas justo al lado del hotel y, como aquí también empezamos a estar en crisis, han adelantado las rebajas a octubre. Resultado: un vestido como éste de B por diez euros y unos vaqueros hasta la cintura que no sé si me pondré pero que como vienen siendo ya incunables, compré más que nada por el afán coleccionista.
Además de a mi niña, siempre que no estoy en casa lo que más echo de menos son mis comidas. Me cansa hasta la hartura comer fuera, no porque no me guste, sino porque tengo el estómago acostumbrado a comer con poca grasa e hidratos de carbono y mi glucosa (por no hablar de mi monedero) se resienten en demasía de ello. Así que lo primero que he hecho y lo primero que he fotografiado es mi comidita de espárragos trigueros, queso feta, huevo a la plancha y guarnición de tomates cherry, que no cereza, que para algunas cosas la lengua de Cervantes es muy, muy arbitraria.

lunes 24 de octubre de 2011

Tres maneras de llevar la misma ropa, o cómo ser versátil sin morir en el intento

Por la mañana: ya me vísteis la parte de arriba antes; me puse la boina nueva y la bufanda color camel, chaqueta, guantes finitos y botas.


Coge el bolso, morena, y tira para la calle, que se te hace tarde.


En el trabajo: me quito la chaqueta, los accesorios, me cambio de zapatos y...


...cambio el bolso por una carpeta, que parezca que todo el rato estoy ocupada trabajando.


En casa: zapatillas de toalla, porque nosotras lo hacemos a la sueca y no usamos pero desde que tenemos gato...ay, lo que duele pisar descalza las piedrecitas que salpican de su caja en el cuarto de baño!

Será color camel porque camello es otra cosa

¿No hace mucho tiempo que no os doy la vara con mis experiencias peli-champuriles?
Sólo puedo decir que estoy contentísima de haber eliminado de mi vida las siliconas, que me lavé el pelo el martes pasado y hasta el sábado no noté que necesitaba lavármelo otra vez, que no tengo la grasa que tenía antes, que era mi principal problema, que por lo tanto no se me aplasta y que tengo volumen y ondas muchos días y casi sin preocuparme. Eliminé la laca también y he de decir que estando ahora el pelo más seco tampoco me hace falta, ni siquiera para hacerme los rolls.
Hoy tiro de boina, no porque quiera esconderme el pelo, sino porque compré esta y otra azul grisáceo por dos euros en ebay y a ver qué tal el pelo cuando empiece el frío y la cabeza tapada, que eso lo ensucia antes también.
Buen lunes.
No cojáis frío.

domingo 23 de octubre de 2011

Me picaban los dedos

Si antes me compro ayer una hecha, antes me entran ganas de rebuscar en mis escondrijos y encontrar un montón de restos de lana para tejer otra, una de esas que te permite ver la tele, hablar, bloguear y hay hasta quien lee libros a la vez que las teje, pero en mi caso basta con que me entretenga el rato que paso esperando a mi niña mientras ella está en clase de break-dance.

sábado 22 de octubre de 2011

En casa del herrero...

¿Sabéis cuál es la pesadilla de casi cualquier tejedora?
Tejer una bufanda de dos metros, lisa y de color negro.
Zzzzzzzzzzzz, sólo de escribirlo me quedo dormida ya, así que hoy me he permitido un desliz y me la he comprado hecha, que por aquí empieza a notarse el frío, aunque de momento sigue siendo otoñal.
Dios me guarde muchas semanas todavía de los veinticinco bajo cero que inevitablemente este invierno también me tocará vivir.

viernes 21 de octubre de 2011

Ay, si Peter Pan levantara la cabeza...

Seguro que es muy fácil hacerlo siguiendo el patrón de una blusita que nos guste o de un cuello que ya tengamos, pero yo tuve la suerte de que el Burda de este mes trae uno que me venía como anillo al dedo.


Así que, muy al contrario de mis habituales improvisaciones, esta vez no hice las cosas a estilo compadre y dibujé primero el patrón.
¡Quién me ha visto y quién me ve!


Como no tenía tela blanca en casa, aproveché esta fundita de almohada de cuando mi hija era bebé.
¡Hay que reciclar!


Puse el patrón en papel de seda pillado sobre la tela, lo dibujé con jaboncillo, lo corté y...


...lo preparé con alfileres...


...para meterlo en la máquina de coser.


Esta vez con prensatelas incluido y todo.
¡Qué modernidad!


Una vez cosido todo el borde, lo corté a trocitos para poder planchar la costura bien.


De esta manera...


Una vez planchado le dí la vuelta y preparé con alfileres, metiendo los bordes hacia adentro, la costura de arriba del cuello que me quedaba por hacer.


Como esta costura va a estar visible, la hice con una longitud de puntada un poquito mayor, que me da a mí la impresión que queda mejor.


La cinta negra es también reciclada de otra blusa que traía una muy larga y  la corté por la mitad.
Se la puse a mano porque se tarda nada y eso de coser en redondo no se me da del todo bien.


Vuelta a la Tefal, que no en vano decía una amiga costurera que la mejor herramienta de una modista la plancha es.


Lo combiné con el pintalabios Chic Red....


...y un sencillo vestido negro del año catapún...



...chin pún.

PP de Proyecto Piloto o de Peter Pan

Ayer hice un cuello más bien de prueba, pues no tenía ni tela y me las apañé con una funda de almohada de cuando Alma era más pequeña, pero, si os interesa, he hecho fotos del proceso y puedo poneros una especie de tutorial.

video

jueves 20 de octubre de 2011

La tonta los cupones

Aquí en Suecia es casi inexistente la tienda (sea de la índole que sea, supermercados, de electrónica, de ropa, muebles, zapaterías, parafarmacias, perfumerías, cafeterías y restaurantes) que no posea una tarjeta específica, mediante la cual, cada vez que haces una compra te registran una serie de puntos por cada corona gastada y, al cabo del mes, o del trimestre, te reportan algún beneficio, ya sea en forma de cheque válido por cierta cantidad de dinero o algún tipo de descuento.
Las tarjetas son siempre gratuitas y algunos sitios te ofrecen la posibilidad de ingresar un depósito de dinero (siempre con la promesa de que te darán más interés que un banco) con el que después cómodamente vas pagando.
En las cafeterías suele haber también un sistema de reintegro consistente en sellar una tarjetita por cada café u otra cosa que ellos crean conveniente y conseguir uno "gratis", por ejemplo, cuando llegas al décimo sello.
En la famosa tienda sueca de las dos siglas hay una tarjeta con un cierto sistema de puntos por el que después te envían a casa vales para gastar en sus tiendas y que en España tengo entendido que no existe. Estos los recibí ayer y siempre me ponen igual de contenta. La especificación de la suma que he gastado para que me toque el valecito ni la miro, pues me recordaría claramente que esto es un engañabobos y a mí a veces no me importa dejarme engañar.
Me voy a gastarme mi chequecito, que ahora que caigo me hace falta urgentemente comprarme un par de cosas, total, si con esto me sale baratísimo, aunque seguro que una vez allí veo algo más que necesite y luego está el tema de la niña, que siempre que vamos se le antoja comprarse algo también, pero vamos, que con el super-mega-vale de cinco euros esto es casi, casi, como regalado...

Yo me lo guiso y ella se lo come

Bueno, pues ante la muy buena sugerencia de una lectora, he intentado agrupar con la misma etiqueta casi todas mis recetas.
Seguro que se me ha pasado alguna, así que si la véis y no está dentro del enlace que os pongo aquí a la izquierda, por favor, comunicádmelo!

Decíamos ayer...

...que el esmalte de uñas que llevaba era de color azul, que es de la famosa tienda para Hombres y Mujeres y que se llama Notoriously Beautiful.


miércoles 19 de octubre de 2011

¡Qué lista!

Tengo una lista interminable de proyectos que me gustaría hacer.
Normalmente, las listas me ayudan a ser más disciplinada, pues me recuerdan que tengo cosas pendientes aún y además me hace sentir fenomenal ir tachando conforme las voy acabando.
Mi problema últimamente es que siempre tengo mucho sueño porque, aunque me acuesto  pronto, duermo muy mal, estoy media noche despierta, por el día tengo un sueño que me caigo pero que voy capeando con los deberes diario, hasta que llega la tarde, me relajo y vuelta a empezar, pero no pierdo la esperanza de poder llevar a cabo algunos de estos:
Coserme un cuello postizo, estilo Peter Pan, de color blanco...


...de color negro...


...y si me salen bien, me desmadro y me los hago de todos los colores.


Estas botitas Converse de ganchillo...


..para el bebé de una amiga que nacerá a finales de Noviembre.


Algo parecido a un medio casquete inspirado en los 50, para el que hace ya tiempo compré tela de terciopelo y cintas de color rosa y azul claro.


Para estos helados hace ya meses que tengo comprados los palillos, pero...ahí se quedó la cosa. A ver si para el verano que viene.


Hacer pan, que me encanta, no sólo el resultado sino también todo el emocionante y divertidísimo proceso.


Tejer este jersey, aunque algo tuneado, con una lana color verde bosque, para alguien a quien le encanta llevar mis tejidos


¿Qué proyectos  tienes tú en mente?

Se ruega silencio

Hoy, cuando venía en bici al trabajo, una mujer me paró para gritarme a la cara: eeeehhhhh, tú, la falda que llevas hoy es horrorosa, los zapatos horterísimos y además pareces un pato mareado montando en bicicleta!


Al llegar a mi oficina, una de mis compañeras asomó la cabeza por la puerta y me dijo: eres un cero a la izquierda, no sabes hacer nada bien, el pelo lo tienes asqueroso y encima estás cada vez más gorda!


Al ir a por un café al restaurante de la esquina, la camarera no se ha cortado un pelo en señalarme con el dedo y decirme: tú, la que siempre viene a por el café vestida como si fuese a una boda, quién te crees que eres? Te pintas como una puerta y encima quieres quedar fina y estoy hasta el coño de verte el careto todas las mañanas!


No, no es verdad, nadie me ha hablado así hoy, porque las personas adultas y medianamante en su sano juicio no se comportan de esa manera, excepto..... en la red, ahí sí es normal y frecuente ver comentarios de este tipo, comentarios causados por sentimientos universales del ser humano como la envidia, los celos, la cobardía, el odio y el desprecio más absoluto hacia sí mismo, pero, tiene alguien derecho a hablarle así a otro sólo porque se esconda tras la impunidad del anonimato?
No soy yo, afortunadamente, de las más afectadas, pero no dejo de verlo todos los días, en blogs de distintas nacionalidades, es igual, la cizaña, la chanza y los golpes bajos son herramientas fáciles y al alcance de todos, independientemente de donde se viva o de dónde se provenga.
Ante esto yo recomiendo silencio, el más absoluto, por mucho que nos piquen los dedos y las ganas de responder cuatro verdades, el silencio es la mejor contestación que tenemos.


Hoy he sacado de nuevo esta falda.
Yo sí que reciclo mi armario.

martes 18 de octubre de 2011

Un toque personal

Pues eso, que es una chaquetilla de punto de cinco euros y que para personalizarla le he bordado yo unas florecitas.


Un saludo

El bueno de Perry y yo esta mañana antes de salir de casa.
La rebeca es la otra de la sección de niñas que os comenté, pero le he bordado yo unas flores con perlitas.
El pelo sigo sin lavármelo, aunque creo que hoy llegan los champús que pedí y esta noche me lo lavaré. Mientras tanto, pañuelo al canto.

video

lunes 17 de octubre de 2011

Blusas que hablan

Hoy es la primera vez, a pesar de que hace meses que la tengo, que me pongo esta blusa con cuello de encaje, manguitas de globo y lazada a la cintura.
La compré por unos dos euros en la misma tienda de segunda mano que la falda, que me costó un par de euros también.


Me pasa muy a menudo, que me compro alguna prenda y no la estreno hasta que no se me ocurra una manera que de verdad me guste para ponérmela. A esto yo le digo que la prenda "me habla" y, en este caso, la blusa me habló hace ya un par de días y me solucionó el dilema de cómo combinar una parte de arriba cortada a la cintura teniendo en cuenta que la mayoría de mis faldas son de vuelo también.


Las flores son grises y rosas, así que la falda del primero y la rebeca del segundo color.


En el pelo, una orquídea morada y he de decir que no me lo lavo desde el viernes y que no me parece que se vea mal aún hoy. Eso sí, esta vez no he querido usar ni laca, por si llevaba silicona. Así voy sobre seguro, yo con tirantes y cinturón, por si las moscas.

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